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La Coctelera

karlamorhart

25 Noviembre 2007

BUDA Y EL AMOR


KARLAMORHART
Buda hace referencia del amor señalando,que para cultivarel amor afectivo por todos los seres hemos de aprender a reconocerlos como nuestras madres y contemplar lo bondadosos que son con nosotros. Con este fin realizamos la siguiente contemplación: Puesto que es imposible encontrar el principio de nuestro continuo mental, podemos deducir que en el pasado hemos renacido incontables veces y, en consecuencia, que hemos tenido innumerables madres. ¿Dónde están ahora todas ellas? Nuestras madres son los seres sintientes.
Es incorrecto pensar que nuestras madres de vidas pasadas han dejado de serlo porque ha transcurrido mucho tiempo desde que se preocuparon de nosotros. Si nuestra madre muriera hoy, ¿dejaría acaso de ser nuestra madre? Todavía la consideraríamos como tal y rezaríamos por su felicidad. Lo mismo ocurre con todas las madres que tuvimos en el pasado –murieron pero siguen siendo nuestras madres–. El que no nos reconozcamos sólo se debe a que hemos cambiado nuestra apariencia externa.
En nuestra vida diaria nos encontramos con diferentes seres sintientes: humanos y no-humanos. A algunos los consideramos como amigos, a otros como enemigos y a la mayoría como extraños. Este tipo de discriminación es producto de nuestras mentes erróneas y no es verificado por una mente válida. Como resultado de las diferentes relaciones kármicas que mantuvimos en el pasado, algunos seres nos parecen agradables y atractivos, otros desagradables y otros ni lo uno ni lo otro. Tenemos la tendencia a aceptar estas impresiones sin vacilar, como si fueran realmente ciertas. Pensamos que las personas que nos agradan son de por sí agradables, y que las que nos desagradan son intrínsecamente desagradables. Esta manera de pensar es incorrecta. Si las personas que nos parecen atractivas lo fueran por sí mismas, cualquiera que las viera las consideraría también de tal modo; lo mismo sucedería con las que consideramos desagradables; pero esto no es así. En vez de asentir a este tipo de mentes erróneas, es mucho más beneficioso considerar que todos los seres sintientes son nuestras madres. Al encontrarnos con alguien hemos de pensar: «Esta persona es mi madre. De esta manera generaremos un sentimiento ecuánime de afecto por todos los seres
Si pensamos que todos los seres sintientes son nuestras madres, nos resultará más fácil generar sentimientos sinceros de amor y de compasión hacia ellos, nuestras relaciones diarias serán más estables y constructivas, y de manera natural evitaremos cometer acciones perjudiciales, como matar o hacer daño a los demás. Puesto que reconocer que todos los seres son nuestras madres aporta enormes beneficios, deberíamos adoptar esta manera de pensar sin vacilaciones.
Una vez que estamos convencido de que todos los seres son nuestras madres, a fin de generar amor afectivo hacia ellos, reflexionamos y recordamos lo bondadosos que han sido con nosotros.
Debemos identificarnos con el amor, manejarlo adecuadament ey hacer que sus repercusiones nos ayuden a crecer.

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Interesada en todo lo que nos ayude a crecer como personas, haciendo énfasis en la evolución espiritual sin descuidar los hechos humanos que se manifiestan.

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